CAMINA HACIA ADELANTE Y NO TE DES POR VENCIDO

















Tomy, le dijo el doctor Frank Jobe: no mires el reloj, haz simplemente lo que este hace… seguir caminando hacia adelante.


¿Quién podría imaginar que el sargento de la 101 división aerotransportada del ejercito de los Estados Unidos y quien fuera testigo de la invasión a Normandía en la segunda guerra mundial, quien fue tomado prisionero por el ejército nazi en la batalla al ASEDIO DE BASTOÑA, en la ciudad belga de Ardenas, fuese considerado hoy en día el padre de la medicina ortopédica.

Efectivamente, Fran Jobe logró sobrevivir a la captura por el ejército alemán, y desde ese día su reloj jamás se detuvo. Se propuso ser un hombre de cambio para el resto de la gente y esta es parte de su historia.


Al terminar la guerra, concluye su carrera en medicina, y se especializa en traumatología, en la década de los sesenta inicia una relación con equipos profesionales de deporte de los Estados Unidos, y su legado se empieza a cimentar en un sinnúmero de investigaciones.


Corría el año de 1974, era el martes nueve de julio, el lanzador zurdo de los Dodgers de los Angeles, Tomy John ha completado otro triunfo más en su exitosa carrera como beisbolista profesional, era su victoria número 124. Lamentablemente no sabía lo que tendría que vivir en los próximos 18 meses. En los entrenamientos posteriores, sintió una molestia enorme en su ligamento cubital ulnar, ese que une al cubito con el húmero. Cada vez era más insoportable el dolor. El diagnóstico fue aterrador…


Le habían dicho a Tomy que dicho ligamento se había roto y que sus días como pitcher habían terminado, tenía 32 años y ningún deportista con una lesión igual había jamás regresado a su vida deportiva.


En un intento desesperado por rehabilitarse, fue a consultar al doctor Frank Jobe quien había tenido ya investigaciones sobre la recuperación de atletas tras lesiones algo similares pero nunca tan invasivas.


En una reunión con Tomy, Frank fue enfático en decirle que las posibilidades de recuperarse eran mínimas, pero que él podía hacer que una posibilidad dentro de cien pudiese dar éxito y salvarle su carrera deportiva, eso sí, no sin antes padecer un dolor infernal en la rehabilitación. Ante tal panorama Frank le preguntó a Tomy, estás dispuesto?, y el respondió: Frank, tu harás historia conmigo.


Así fue como el 25 de septiembre de 1974 Frank Jobe hizo una de las operaciones más dramáticas de la historia, quitó el ligamento roto de su brazo de lanzar a Tomy, y le injertó un ligamento de cuádriceps de un cadáver. Para eso tuvo que taladrar el hueso húmero y cubito de Tomy para introducir (como cuando te amarras los zapatos), en las aberturas, el ligamento injertado.


Durante 30 días Tomy estuvo con un inmovilizador en su brazo y sin poder moverlo en lo absoluto, mientras el ligamento se adecuaba al tendón y al músculo de su brazo y cúbito. Como te menciono arriba, la rehabilitación fue tortuosa, y en muchos tramos de la misma desalentadora, al no ver una movilidad articular satisfactoria en el brazo de lanzar. Sin embargo, ni Frank ni Tomy se dieron por vencidos. Ambos durante el proceso de rehabilitación llegaron a tener una amistad que duró hasta la muerte de Frank en 2,014 y la cual fue clave para que la fe de Tomy nunca cayera.


Y todo tuvo su recompensa, el 16 de abril de 1976, diecinueve meses después de su operación, sucede lo imposible, Tomy nuevamente se sube a un montículo y lanza durante cinco entradas, el resultado?, una derrota ante los Bravos de Atlanta, sin embargo, eso era lo menos importante, ante el asombro de miles de aficionados recibe una ovación como nunca antes se había visto en el béisbol. Esa derrota realmente significo el triunfo de la medicina deportiva sobre las lesiones y le dio una luz de esperanza a miles de atletas que hasta ese momento estaban desahuciados y prácticamente condenados al retiro.


Todo en la vida tiene su recompensa, diez días después, Tomy logra nuevamente una victoria en grandes ligas, el 26 de abril obtiene el triunfo ante los Piratas de Pittusburgh.


¿Qué sucedió con Tomy luego?, bueno, antes de lesionarse él había logrado 124 victorias, pero después de su operación obtuvo 164 más! Termino su carrera a los 46 años!, luego de 26 temporadas lanzando en el mejor base ball del mundo y con 288 victorias. En la actualidad es el séptimo lanzador zurdo con más victorias en la historia del béisbol.


¿Qué fue de Frank Jobe?, bueno, su vida estuvo llena de triunfos, luego de perfeccionar la operación ( la probabilidad de éxito de la misma es en la actualidad del 90%), que hoy día se denomina CIRUGIA TOMY JOHN, revolucionó también las cirugías reconstructivas del hombro, catapultándolo sin duda a la inmortalidad en la medicina deportiva. Hoy en día se le considera uno de los padres del deporte moderno por su aporte a la rehabilitación de los deportistas y no solo en base ball, sino que en atletismo, deportes de conjunto, halterofilia, gimnasia, etc.


El 27 de julio de 2,013 fue exaltado al salón de la fama del béisbol de grandes ligas, y hoy su nombre y su placa adornan el museo de Coperstown a la par de inmortales de ese deporte. Falleció el seis de marzo de 2,014 a la edad de 88 años, sin embargo, su frase hacia Tomy: No mires el reloj, haz simplemente lo que este hace: seguir caminando hacia adelante, hace que su legado jamás muera y sirva de impulso tanto a médicos como a deportistas a jamás darse por vencidos.


Hasta la próxima amigos.

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